Hostel Huellas Puelo
Nosotros

El hostel tiene alma porque Maxi la puso ahí.

Huellas no es un proyecto de negocios. Es la extensión de una persona, un lugar y una forma de entender la hospitalidad.

La historia
1990s

Crece en la Comarca Andina

2010s

Se forma como guía de montaña

2017

Nace Huellas Puelo

Hoy

+2.000 huellas, 32 países, temporada a temporada

Maxi creció en la Comarca Andina. No como turista de verano — como habitante que conoce cada sendero, cada arroyo, cada nombre de cerro que no aparece en los mapas oficiales. La montaña no es su negocio: es su idioma.

Estudió guía de turismo y guía de montaña. Pasó años llevando grupos por el Parque Nacional, aprendiendo a leer el tiempo, el bosque, el ritmo de cada persona. Después eligió hacer algo más permanente.

En 2017, la casa familiar de Lago Puelo se convirtió en Huellas. Sin presupuesto de marketing, sin diseño pensado. Con ganas de compartir el lugar que más quería. Los primeros huéspedes empezaron a dejar sus huellas pintadas en una pared. El nombre llegó solo.

"Huellas no es un lugar. Es la suma de todas las personas que pasaron por acá."

Maxi · Fundador & Guía

Hoy Maxi recibe a cada huésped en persona, sabe cómo tomás el café, recuerda tu nombre cuando volvés. Eso no se automatiza.

El muro de huellas pintadas en Hostel Huellas Puelo

Cada huella en esa pared es una persona que pasó por acá.

Más de 2.000 huellas de 32 países. Algunos volvieron cuatro o cinco temporadas. Algunos se mudaron cerca. Algunos conocieron acá a sus mejores amigos.

Eso no es una estrategia de marketing. Es lo que pasa cuando un lugar está hecho con cariño de verdad.